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El portuñol salvaje anda encantando las calles de Kurepilandia: entrevista a Douglas Diegues

  • Foto del escritor: Paz Solís Durigo
    Paz Solís Durigo
  • 7 jul 2025
  • 10 Min. de lectura

Actualizado: 20 jul 2025

En esta nota, Paz Solís Durigo conversa con el escritor de la Triple Frontera que va a estar en Buenos Aires hasta el 10 de julio. Juntos hacen un recorrido por su carrera y por sus últimos y futuros proyectos.



El poeta, editor y traductor de la Triple Frontera vino a encantarnos con su portuñol salvaje, un lenguaje literario al que él bautiza con ese nombre hace más de 20 años. Si bien este lenguaje se deriva de la oralidad del espacio en que se cría (toma la espontaneidad del hablante fronterizo cotidiano -su mezcla de portugués, español y pinceladas de guaraní)-, lo hace en su variante salvaje, no domesticada. Es que su portuñol no es una fórmula: combina estas lenguas junto a muchas otras y las lleva a la escritura, creando una babel lingüística como figura relacional de la expansión absoluta de la lengua y de la vida. En palabras de Douglas:


“incorporei apenas el hermoso guaraní paraguayensis, pitadas de inglés, franxute, italiano. Pero puesso incorporar las lenguas que quisser, (…) el ache guayaki, el ayoreo y otras hermosas lenguas que seguem sendo habladas aun diariamente por las selvas paraguayensis de la Triple Frontera”.

 

Esto supone una rebeldía a contracorriente de la ficción de los monolingüismos que sostienen los Estados Nacionales, una desestabilización de sus lenguas oficiales y sus diccionarios. Y propone, en cambio, una literatura que no anule estas otras subjetividades, que integre las fronterizas (que disuelven estas fronteras) como la del poeta brasiguayo.

 

Este lenguaje no es solo suyo. Él mismo sostiene que sus orígenes se remontan al habla galaico-portugués. Y a la vez sugiere que es un lenguaje que viene desde adentro, que cada uno de nosotros tiene uno propio, que todos podemos escribir en él:

 

“qualquer princesa, qualquer vagabundo puede fazer literatura en portunhol selvagem, porque cada um tem ya um portunhol selvagem seu”.

 

Pero, en la obra de Douglas el portuñol salvaje no es solo un lenguaje literario (y vital). Es un proyecto de poesía, edición y traducción, un programa insistentemente definido y redefinido por el propio poeta. El viernes 4 de julio estuvo junto a Washington Cucurto charlando con los y las estudiantes de la Cátedra de Poesía Argentina y Latinoamericana I de la Licenciatura en Artes de la Escritura (UNA) invitado por el profesor Ariel Schettini, y nos regaló nuevas definiciones sobre su programa estético. Allí llevó libros de Yiyí Jambo, su editorial cartonera, e hizo referencia a esta literatura que viene del cartón y la basura de esta manera:


"el portuñol salvaje es un juguete (...) una provocación a la Academia de las Letras".

A favor de la libertad y contra los Estados verticalistas, sostuvo:


"El portuñol es un nuevo Estado que nos pertenece a todos (...) es esperma, aguas, es como un flujo que no tiene rumbo, una línea de fuga (...) está a disposición de un mundo nuevo".

Además, el poeta explicó que tampoco tiene normas ni reglas. Su portuñol mezcla gramáticas, es libre:


"es una antropofágica libertad de lenguaje, masomenos Trilce (...) el portuñol salvaje es polisexual".


Para entenderlo necesitamos detenernos en las especificidades de su frontera. Douglas nace en Río de Janeiro, del amor de una paraguaya (hispano y guaraní hablante) y de un carioca. A los dos años va a vivir a Ponta Porã, ciudad brasilera fronteriza con la paraguaya Pedro Juan Caballero, que queda a 35 kilómetros de Cerro Corá, donde se dió una batalla central de la Guerra de la Triple Alianza.

 

Este escenario Triple Frontera brasilera-paraguaya-argentina es el de su obra. El de un intenso tránsito de personas, de intercambio de productos y dinámicas socioculturales. Uno de contrabando, mercados populares, prostitución, deseo, ilegalidad, kachaka, cumbia, amor, alegría y fuerte complejidad lingüística y cultural.

 

Un escenario que, a su vez, tiene otra característica central para entender su obra. Antes, fueron habitantes de este territorio los mbya-guaraní, y lo siguen siendo. En este punto debemos prestar necesaria atención: si Douglas nos dice que todos podemos hacer literatura en portuñol salvaje es porque su propuesta está fuertemente influenciada por la filosofía de este pueblo. El poeta rompe con la historicidad literaria planteada por todos o casi todos los críticos literarios latinoamericanos. Él coloca a los mbya-guaraní como los poetas vanguardistas pioneros, ancestrales de los poetas contemporáneos de esta región.

 

Pasemos a explicar esto un poco mejor. Para la filosofía mbya, cada guaraní tiene su propia

palabra, es su propia palabra. El modo de su decirse da la dimensión de su modo de ser. Por esta razón, se habla de palabra-alma. Vida y poesía serían una misma cosa, sostiene Douglas: ellos solo conocen el lenguaje poético.

 

En esta línea nos propone que lo mismo sucede con nosotros: llevamos dentro nuestra propia palabra, somos nuestra propia palabra-alma. Una palabra que es animista, performativa y crea mundo. Tenemos un repertorio de palabras nacionales, de una lengua originaria y conocemos palabras de otras lenguas. Así, no existe un portuñol salvaje único, cada uno tiene el suyo propio, todos podemos escribir en él. Si el pa’i Melià sostenía que cada guaraní es en potencia un poeta, el escritor brasiguayo nos anima a creer que cada uno de nosotros tiene potencia creadora también.

 

¡Te agradecemos por eso, Douglas Diegues!




*Si querés escucharlo a Douglas antes de que se vuelva a Brasil, podés ir a verlo al conversatorio sobre Escribir en/desde las fronteras que se realizará este martes 8 de julio a las 17 hs en la Sala Ángel Rama (3er piso) del Instituto de Literatura Hispanoamericana (ILH): 25 de mayo 221.




ENTREVISTA A DOUGLAS DIEGUES


Paz: Tu portuñol salvaje aparece en la escena literaria hace ya 23 años con la publicación de tu primer poemario, Da gusto andar desnudo por estas selvas: Sonetos salvajes editado en Brasil en 2002 por Travessa dos Editores. Poemario que, a su vez, es considerado el primero publicado en portuñol en el ámbito de la literatura hispanoamericana ¿Cuáles son las influencias orales y/o literarias que permitieron la creación de tu lenguaje poético?


DD: Nacer del amor de una madre paraguaya y un padre brasileiro en Río de Janeiro, la alucinante city maravishoza, y después crecer en una frontera salvaje cosmopolita de bolsillo en medio al castellano, el guaraní, el árabe, el japonés, el mandarim, el coreano, las lenguas que se hablaban allí, tuvo influencia. La frontera salvaje era más pobre, pero era más divertida. Mi madre solo me hablaba en portunhol selvagem. De manera que mi primera gran influencia en ese mundo linguístico en que se cruzan las lenguas fue la xe sy (mi mami en guaraní) y ese ambiente en que circulaban varias lenguas y lenguajes en las calles del centro de esa frontera que se ubica a 35 quilômetros de Cerro Corá, donde se terminó la guerra más sangrenta del continente, la Triple Alianza, en que Brasil, Argentina y Uruguay, bajo los auspicios de London, intentaron varrer el Paraguay del mapa.

 

 

En más de una oportunidad planteás que la estética de tu portuñol tiene que ver con la basura, la mugre, con algo que no va de arriba hacia abajo (de la academia hacia “las gentes simples”), sino de abajo para arriba (como todas las cosas de la naturaleza). De hecho, la metáfora que utilizás como cifra de tu poética está íntimamente vinculada a esto: el portuñol salvaje “brota como flor de la bosta de las vakas”. En esta misma línea, reivindicás la literatura que viene de la basura, del cartón, y muchos de tus libros fueron publicados en Argentina por Eloísa Cartonera: Triple frontera dreams, Uma flor, El astronauta paraguayo. Y además fundaste Yiyí Jambo, la primera editorial cartonera de Paraguay ¿querés contarnos cómo fue esa experiencia?


Trabajo como un niño que hace sus juguetes a partir de la basura. Los niños generalmente inventan sus juguetes a partir de las cosas que los adultos tiran a la basura. Uno de los primeros juguetes de un niño mbya-guaraní que vive en la selva es el agua. En el mundo urbano, el primer juguete de un niño mbyá es la basura. Yiyi Jambo también es un juguete que nos regaló Eloísa Cartonera para que no nos muriéramos de aburrimiento en Paraguay, un lugar donde se inventan muchas cosas a partir de la basura: pré-violines, poemas, sapos de papel, juguetes hechos de restos. Hay varios tipos de basura. Y hay un barrio, Cateura, que es el más grande basural de Asunción y de todo el Paraguay. De modo que nunca faltará materia de poesía para el artista salvaje que trabaja como niño a partir de la basura de la historia. 


 

Además de Yiyí Jambo, hace unos años fundaste el sello editorial Editora de los Bugres, una editorial que fiel a tu estética Triple Frontera también se expandió a Asunción y a Buenos Aires. A su vez, en 2023 visitaste Argentina para presentarnos Bugres en Baires que dirigís junto a dos poetas y performers residentes en la ciudad porteña: Reynaldo Jiménez (peruano-argentino) y Leónce Lupette (franco-alemán). Si bien esta editorial ya no es cartonera, sigue yendo a contramano de la hegemonía. Se presenta como una propuesta descolonizadora: la primera apuesta editorial con una ética contra el monolingüismo de las literaturas nacionales, proponiendo la publicación de libros multilingües, fronterizos, y en favor del rescate de las lenguas minorizadas. Además de los tres libros que presentaron en 2023, Maravillosos transdelirios (Diegues), Serbal (Lupette) y Catatau (Jiménez) ¿qué otros libros se publicaron o van a publicarse bajo este sello editorial? ¿a qué se debe esta elección?


Editorial de los Bugres es un sello que inventamos para divertirnos con los amigos. Publicamos 8 o 9 libros. No tenemos pretensiones empresariales. Es un sello nomás. Es un juguete también. Está vinculado al placer de hacer libros. El próximo libro será Poesía InKompleta, del inventor de la poesía de vanguardia en Paraguay, Jorge Kanese, que reúne casi toda su poesía en 1236 páginas. Después de este libro no sabemos que se va a publicar. También no tenemos cronograma. 

 


Vuelvo a Maravillosos transdelirios, el libro que publicaste en Bugres en Baires (que se consigue en Argentina). En este libro abandonás la recolección de la voz oral de la frontera y pasás a ejercer la traducción de textos literarios de diversas índoles, siendo muchos de ellos textos canónicos de la literatura occidental, aunque también hay poetas orientales no tan conocidos o poetas indígenas. Esta traducción no la realizás a una lengua oficial sino a tu lenguaje inventado, y la llamás "transdelirio" o "traducción chamánica" ¿Qué supone para vos este tipo de traducción? ¿cómo la llevás adelante? ¿cómo decidís qué traducir?


También está vinculado a trabajar a partir de la necesidad de experimentar, crear, inventar, contra todos los flujos que nos quieren tristes, depres, impotentes, conformistas, cuerpos tristes pero muy útiles para el capitalismo que trata de vendernos todos los días fórmulas mágicas de felicidad.

Traduzco cosas que me gustan, que me impactan, que siento que vale la pena traducir. Es también un modo de assumir la traducción como creación. Y de hacer míos también los poemas que me gustan más allá de que sean malos o buenos. El traductor es un chamán que lee en una lengua lo que crea en otra lengua.



Particularmente, quiero preguntarte por tu traducción del segundo capítulo del Ayvu Rapyta, el gran libro sagrado mbya-guaraní, que abre Maravillosos transdelirios y que también publicás de manera autónoma en Yiyí Jambo bajo el nombre Ayvu Rapyta’i ¿Querés hablarnos un poco de esto? ¿Qué significa para vos traducir este texto sagrado guaraní al portuñol salvaje?        


Ayvu Rapyta’í es un trabajo que reúne el mito del origen del lenguaje humano coligido por Leon Cadogan en los años 40, que también lo transcribe al mbyá-guaraní, y además de transcribirlo, lo traduce del Mbya-Guaraní al castellano paraguayo y al inglés. Están también las traducciones hechas por mi al português-brasileño y al portunhol selvagem, y al final la traducción de Bartomeu Melià al español. Creo que traducirlo al portuñol selvagem, a una lengua no-oficial, una lengua que no existe, o que existe sin existir, es um modo de no colonizar la traducción de ese mito vertiéndolo a una lengua nacional oficial.

 


Por las charlas que tuvimos y por la forma que tengo de leerte, sé que para vos el guaraní es fundamental en tu poesía. Pero también sé que hace unos años comenzaste a estudiar en la Universidad y estás pensando hacer tu Tesis sobre estos temas ¿Querés contarnos un poco sobre esto? 


Durante la pandemia empecé a cursar Letras y he presentado hace un par de días mi trabajo de conclusión de curso, en el que investigo los orígenes de la poesía y la poesía de los orígenes en la región fronteriza entre Brasil y Paraguay. El objetivo principal es articular ficción, historia, imagen, naturaleza y cultura, para destacar la evidencia de un lenguaje poético primordial de naturaleza eminentemente visual. A partir del análisis de imágenes rupestres ubicadas en territorios aún poco explorados de esta frontera, y con base en las teorías de la imagen de Aby Warburg, Vilém Flusser y André Leroi-Gourhan, entre otros, trato de comprender cómo estos acontecimientos visuales pueden interpretarse como formas originales de expresión poética, poesía visual rupestre, abriendo camino a una reflexión sobre las afinidades entre una práctica poética ancestral y las manifestaciones poéticas de vanguardia en el campo de la poesía visual contemporánea.

 


Más allá de la Academia ¿tenés planeado publicar pronto algo más? ¿cuáles son tus nuevos proyectos?


Acabo de terminar un libro con (y no sobre) Curt Unkel Nimuendajú. El libro se llama El Apapokúva-Guaraní. Nimuendajú fue uno de los inventores de la etnología guaraní en Sudamérica. Nimuendajú y Cadogan inventaron la etnología de la palabra guaraní en el siglo XX. Y ambos no tenían cátedra. En ese libro la ficción se mescla de manera antropofágica con la mitologia y la história. En esa ficción los fantasmas charlan en la oscuridad juntos al fuego. Un alemán de 20 años llega a Brasil y cinco o seis años después recibe un nuevo nombre de un médico hechicero apapokúva-guaraní. Los fantasmas son Nino Tukuna, bugre Baldus, Jacinta Kamakã, bugre Pereira, Guyrapoty, Ponõchi, Avacaujú, Takua Verá Yva. Ellos no más existen. Pero siguen hablando en la oscuridad junto al fuego y relatando hechos que parece que nunca sucedieron y que se mezclan y confunden con hechos que parecen haber sucedido. Este alemán, que ahora se hace llamar Nimuendajú, además de inventar la etnología y la etnografía en Brasil, se convierte en un defensor radical de los derechos de los pueblos indígenas y muere en circunstancias que nunca se han aclarado del todo. Yvy, la tierra en guaraní, está harta de devorar cadáveres. El mundo cultural apapokúva-guaraní está a punto de desaparecer o ya ha desaparecido sin que nadie lo note. En los últimas conversaciones nel oscuro junto al fuego, el fantasma de la actriz y modelo estadounidense Marilyn Monroe habla con un fantasma apapokúva. El mbae meguá, la inminente catástrofe, privada o colectiva, puede llegar en cualquier momento. 


 

¿Querés contarnos algo más?


Quiero solamente agradecer la buena onda de ustedes. 

 

 

 

 

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