top of page

Una lucha que está más actual que nunca: entrevista a María Soledad Iparraguirre

  • Foto del escritor: La Lechiguana
    La Lechiguana
  • 17 nov 2025
  • 5 Min. de lectura

La Lechiguana habló con la periodista y escritora María Soledad Iparraguirre acerca de su flamante libro Pararse en la dignidad: la lucha de las Madres de Ituzaingó Anexo contra los agrotóxicos, en defensa de la vida, editado por CFP24 Ediciones. Un libro testimonial y de investigación periodística que reconstruye, a través de un recorrido cronológico y profundamente humano, la lucha de las Madres del Barrio Ituzaingó Anexo (Córdoba, Argentina) contra las fumigaciones con agroquímicos que enfermaron a gran parte de la comunidad.



La Lechiguana: ¿Cómo te vinculaste a la problemática del ecocidio? ¿Cómo fue conocer este mundo que tiene mayor representación en los medios de comunicación extranjeros que nacionales?

 

Soledad Iparraguirre: Mi vinculación con la problemática del modelo de monocultivo, de las fumigaciones masivas a los territorios aledaños a los cultivos transgénicos, nació precisamente por el trabajo de una colega francesa, Marie-Monique Robin, cuando desde la editorial que sacaba el libro El mundo según Monsanto, me contactaron consultándome si quería un ejemplar, porque ella estaba de visita en La Plata, ciudad donde yo resido. Yo no tenía idea de qué iba esta cuestión del modelo de monocultivos, modelo agrotóxico, ecocida. Y al conocer la historia de las madres de este grupo de lucha de Barrio de Ituzaingó, me contacté con ellas.

 

Esto creo que es una continuidad. La llegada y la visibilización que tiene la problemática medioambiental, no solo relativa a las fumigaciones, sino también a la cuestión con la minería a cielo abierto, con otras luchas territoriales en defensa de los recursos naturales, a veces suele tener mayor espacio y visibilización en los medios en el extranjero que aquí mismo, en nuestro país.

 


¿Qué viste ahí que te movilizó para trabajar? ¿Cómo lo desarrollaste en el libro? 


Cuando me acerco, me arrimo y empiezo a conocer toda esta lucha de las madres. Lo que más me movilizó fue el hecho de que sean mujeres de un barrio totalmente postergado, olvidado, un barrio obrero cordobés, cerquita del centro de Córdoba, que sean amas de casa que no tuvieran formación política, y aun así y en medio de un contexto desolador, llevaran adelante esta lucha. Sofía Gatica es quien la inicia primero preguntándose qué pasa que hay tantos enfermos en el barrio, tantos chiquitos con leucemia, y tantas madres con pañuelos en sus cabezas por la quimioterapia que debían aplicarse. Eso fue en diciembre de 2001, es decir, en un contexto político-económico donde estallaban los cacerolazos en distintos puntos de la Argentina.

 

Barrio Ituzaingó era ciertamente un barrio golpeado en lo económico con la pérdida de muchas fuentes de trabajo, y ellas, en ese contexto completamente desigual, de profundización de desigualdades económicas, sociales, salieron a preguntarse qué pasaba. Tuvieron que empezar a investigar y a conocer qué era esto del glifosato, y qué era, como decía Rita Otero (una de las madres), esta mala palabra que era “Monsanto”, que desconocían por completo. Todo este esfuerzo, todo este sacrificio y toda esta lucha en defensa de la vida surge en un contexto sumamente adverso. Mi admiración nació ahí, mi admiración a la lucha y a la gesta de las madres de Barrio Ituzaingó.


 

¿Cómo estructuraste el recorrido del libro y de qué manera fuiste reconstruyendo la lucha de las Madres de Ituzaingó Anexo desde sus testimonios hasta el juicio por fumigación?

 

Al libro lo intento con un cierto recorrido cronológico, que se inicia precisamente con la lucha de ellas (en diciembre de 2001). Pero, no se agota ahí, sino que registran los testimonios de las madres del Barrio de Ituzaingó Anexo, línea fundadora (Sofía Gatica, María Godoy, Angélica Correa, Caro Cabrera, Rita Otero y Susi Márquez, que falleció el año pasado, nos dejó muy jovencita, a los 50 años). Yo viajé en algunas oportunidades a Córdoba, visité el barrio, lo caminé con ellas, las grabé en la intimidad de sus casas. 

 

El libro nace con ese recorrido testimonial de las voces de las protagonistas de la tragedia, porque realmente lo que sobrevoló a Ituzaingó no fueron solo las avionetas fumigadoras, sino la tragedia, ¿no? El 82% de los chiquitos tenían agroquímicos en sangre.

 

El libro recoge lo que implica tener agrotóxicos en sangre, que lo cuenta el médico rosarino Dami Verzeñassi. Intenté un recorrido cronológico en el que rescato la lucha de ellas. Todo lo que fue la movilización en el barrio, y luego, sus viajes para hacer conocer la lucha, porque eran invitadas y escuchadas mucho más en países de Europa, y en países de lo que se llama “La Patria  Sojera del Conosur” (los países limítrofes también afectados severamente por las fumigaciones). Eran convocadas por organizaciones campesinas, territoriales, socioambientales, y ellas iban a dar su palabra. Y luego también transito la experiencia del juicio a la fumigación, que dejó un sabor amargo para ellas, porque no hubo una condena efectiva, pero sí implicó un precedente sin parangón en la justicia argentina.

 

No había habido una instancia judicial de esas características, y se dio gracias al compromiso del compañero Darío Ávila y a la querella de Medardo Ávila Vázquez, neonatólogo, director de la “Red de médicos de Pueblos Fumigados”, que fueron quienes estuvieron con ellas desde el año 2008, donde se inicia la causa. Fue un desfile de voces de la ciencia digna que demostraron y comprobaron ante el Tribunal los efectos devastadores de los plaguicidas en las poblaciones aledañas y precisamente que era verdad todo lo que ellas estaban diciendo que ocurría: los abortos espontáneos, las malformaciones, los casos de cáncer, de leucemias, la multiplicidad de patologías asociadas a la contaminación ambiental. 

 

Y cierro el libro con las voces referentes de la ciencia digna a partir del estudio de Laboratorio de Andrés Carrasco, científico del CONICET, ya fallecido, que con toda la humildad del mundo llegó al barrio Ituzaingó y golpeó las puertas de Sofía Gatica y les dijo: “madres, vengo a decirles que demostré en Laboratorio lo que ustedes dicen: es verdad, lo comprobé científicamente”. Y, a partir de esa llegada suya, se gestó un vínculo, no solo de compromiso desde la ciencia hacia la comunidad afectada, sino también un vínculo muy lindo con las madres.


 

Por último, ¿cuáles son las amenazas y avances que hoy enfrenta el movimiento socioambiental?

 

Una cuestión es el intento de los diputados de sancionar una Ley que habilitaría las fumigaciones a 10 metros de las viviendas y las Escuelas Rurales. Eso sería un retroceso tremendo para la lucha. Cada pueblo fumigado  viene peleando y luchando, y han logrado establecer lo que se llama “distancias de rescate”, es decir, cuántos metros deben separar las pulverizaciones con agroquímicos de las viviendas. 

 

Otra cuestión es que Vandana Shiva, la líder india en defensa de la vida, y Sofía Gatica, de Madres de Ituzaingó Anexo, se van a presentan al próximo juicio (que va a iniciar en diciembre) como “amigos del tribunal” que es una forma jurídica. Se trata del juicio que comenzó la causa de Sabrina Ortiz, otra mujer luchadora en contra de los agroquímicos. Ella y su familia tienen daño genético. Sabrina lleva adelante una causa tan digna e íntegra como la de las madres. 

 

Estos dos puntos reflejan que la lucha contra las fumigaciones, contra los efectos devastadores de los pesticidas, está más actual que nunca. 


María Soledad Iparraguirre
María Soledad Iparraguirre

Estudió Periodismo en la Facultad de Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), ciudad donde reside. Fue redactora en la revista La Pulseada y colaboradora freelance en distintos medios y espacios web como Agencia Perycia y el diario Tiempo Argentino. Es autora de Delia. Bastión de la resistencia, biografía de Delia Giovanola, una de las 12 fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo. Actualmente, escribe para el sitio rosarino EnREDando y la revista Acción. Pararse en la dignidad. La lucha de las Madres de Ituzaingó Anexo contra los agrotóxicos, en defensa de la vida es su segundo libro.

SOBRE CFP24 EDICIONES:

El CFP24 es una escuela de artes y oficios que lleva más de veinte años recreando el sentido de la educación pública y abriendo espacios comunitarios en el porteño barrio de Flores. Uno de esos espacios es CFP24 Ediciones, que con sus libros se propone ser caja de resonancia de lo que pasa adentro del aula y afuera de la escuela. Por eso comparten catálogo las colecciones “El aprendiz”, dedicada a los oficios del centro de formación, y “Bifurcaciones”, una serie de ensayos que abordan diversos temas políticos y sociales.


Comentarios


bottom of page