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Convivir con los fantasmas: una charla con Camila Maurer sobre su novela Esta vez

  • Foto del escritor: Paz Solís Durigo
    Paz Solís Durigo
  • hace 3 días
  • 4 Min. de lectura

Lo que sigue es la transcripción de la conversación entre Paz Solís y Camila Maurer en el programa radial Segundo Plan (Fm del Cerro, Córdoba). El diálogo fue sobre el libro Esta vez (2023) de Maurer publicado por Orsai. La novela se consigue en la tienda online de la editorial (https://tienda.orsai.org/collections/ligera) con envíos a todo el mundo.

 


Camila Maurer
Camila Maurer

Camila Maurer nació en 1980, en Buenos Aires. Es guionista y escritora de cuentos y, de vez en cuando, de obras de teatro. Entre otros proyectos, escribió las series cortas Haciendo escenas y Tutorial cómo amar a Marta. También, el cortometraje Hugo, ganador del premio al mejor guion hispanoamericano del Festival de Cine de la Almunia en 2016. Además, colaboró en el guion de la película Los corroboradores, ganadora del premio Argentores al mejor guion del 32º Festival de Mar del Plata. En teatro escribió Diana regresa y La traición original. Fue docente de Guion interactivo en Cievyc y da talleres de guion y narrativa para adultos principiantes.

 

Su impronta guionista se hace evidente en Esta vez, novela que aborda el duelo desde una premisa atípica más cercana al humor que al dolor. La solapa del libro nos dice:

 

“¿Qué harías si, al día siguiente de morir tu mamá, te la encontraras esperándote en tu casa? ¿Qué harías si empieza a convivir con vos y lo que menos parece es muerta?”

 

La autora construye una relación madre-hija más allá de la vida y nos confronta con nuestros propios fantasmas, con los que tenemos que lidiar incluso después de la muerte. Asimismo, Camila Maurer nos cuenta que acaba de terminar de escribir otra novela que dialoga y continúa Esta vez. Después de este libro, Paz Solís lo recomienda enfáticamente y conversa con la autora: 

 

Paz Solís: ¿Cómo le contarías a los lectores de La Lechiguana la trama tan particular de tu novela Esta vez?

Camila Maurer: Esta vez es una novela corta, tragicómica. Trata de una mujer de treinta y tantos, Lili, que al volver a su casa después del entierro de su mamá, se la encuentra sentada en el sillón esperándola como si nada. La madre está muerta, pero no es que atraviese paredes ni nada por el estilo, parece viva. Sin embargo, sólo ella la ve. A partir de ahí, empieza una convivencia entre las dos que no saben cuándo va a terminar, ni cómo. El resto de los deudos e, incluso la madre muerta, hacen su duelo, pero el de Lili queda trabado por la presencia constante de su mamá. A lo largo de la novela, las dos atraviesan un proceso de reconstrucción de vínculo y de relación con la propia vida.

 

¿Qué te inspiró a explorar la maternidad desde lo espectral y a abordar el duelo de esta forma?

En realidad, yo nunca parto de “quiero explorar tal tema, o hablar de X cosa, o decir tal mensaje”. Yo parto de escenas, conflictos, imágenes y explorando esas escenas veo a dónde me llevan los personajes o el conflicto potencial. Así se va desarrollando la historia, y mientras escribo me voy enterando un poco de qué hablo. No es que yo me propuse hablar de la maternidad, o hablar de la maternidad de esa manera. Simplemente hubo una escena, que es la primera de la novela, que me vino a la mente:  una mujer entra a su casa, ve a la madre muerta, y piensa que si la está viendo debe ser porque ella misma murió y no se dio cuenta. Entonces, le pregunta y su madre le responde que no, que la que murió fue ella. Esto, por alguna razón, me causó mucha gracia y me senté a escribir. Desde ese comienzo, empecé a tirar como de un hilo.

 

Por otro lado, cuando la escribí, mi mamá pasaba un muy mal momento. Ella está viva por suerte, y gracias a Dios, bien de salud. Pero, en esos meses, se habían muerto muchos de sus hermanos. Uno murió mientras yo escribía la novela. La veía muy mal, y me tenía preocupada. Así que, obviamente, eso es algo que se filtró. Pero, no es que yo me propuse hablar del tema, sino que una empieza a explorar una escena y van saliendo las cosas que la preocupan. Lo mismo que los lectores. No todos me dicen que mi libro habla de la maternidad. Otros me dicen que habla de hacer lo que uno quiere, conectar con los deseos. Cada uno va encontrando lo suyo, de la misma manera que yo fui volcando ahí lo mío.

 

¿Cuáles crees que fueron tus influencias para escribir esta historia?


Hay algo que me quedó muy patente de una película que vi, After Life, una película japonesa de Hirokazu Kore-eda, muy hermosa, en que todos los personajes son muertos que están en una especie de limbo, que es un hotel, esperando cruzar al más allá. Y, en un momento, en una escena, una de las chicas camina, va a la ciudad, y pasea por ahí entre la gente. A mí eso me impactó muchísimo. Es una escena de segundos. Pero me quedó grabada porque yo me imaginaba que los muertos estaban en un lugar especial, como en “otro plano”, y no a una distancia (caminable) de la ciudad. Esto remite a algo de los sueños. Yo soñé muchas veces con personas muertas. Y, en esos sueños, la persona está muerta, pero está igual que viva, y se genera una extrañeza justamente por lo normal que parece todo.

 

También, estudiando las culturas indígenas en la Facultad, aprendí algo muy hermoso: relacionar el tiempo con las distancias. Algo de eso creo que también me influyó. Yo no la veo como un espectro a la madre, la veo como otra cosa. Es una instancia distinta, como si la novela mostrara otra etapa de la vida. Viene la infancia, la adolescencia, la juventud, la adultez, y la mortandad (que es un estar muerto, pero es un “estar” al fin).

 

Mientras leía tu novela, sentía que esta es una historia que podría quedar perfecta en formato audiovisual. Siendo guionista ¿pensaste en expandir la novela a un guion para serie o película?

Sí, yo apenas terminé la novela, sentí que podía ser un guion de película. Por ser guionista, me pasa esto seguido. Trabajo mucho con la imagen, escribo a partir de imágenes y acciones. Ya hice el cambio de uno a otro, tanto de guion a cuento como de cuento a guion. Hay algo propio del formato novela corta que condensa la síntesis del cuento (con un poco más de exploración de personaje) que es más fácil para la adaptación cinematográfica. Por lo que sí, definitivamente la veo como película también.

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